La llegada de Erin

Quizás muchas personas no entiendan o no compartan la necesidad de estas fotos. Pero para mi, desde hace muchos años, y después de haber fotografiado el nacimiento de Pablo que podéis ver aquí, cuando me imaginaba teniendo a mi bebé no me imaginaba tanto el cómo sería o el dónde, sólo me imaginaba que fuera posible que algún compañero fotógrafo pudiera captar en imágenes todo que viviera. Siempre que mi madre me habla sobre el día en que nací, se emociona contándome lo que ella vivió y sintió, muchas de las veces con lágrimas en los ojos. Daría lo que fuera por tener imágenes de ese día, por verle la cara a sus 22 años pariéndome.

Estas imágenes tienen un valor incalculable, contienen todos los detalles del día que tuve a mi primer bebé, mi pequeña Erin.

Si os apetece leer, os cuento la historia de mi parto y un poquito más abajo podéis verlo en imágenes:

“El día 4 de mayo de 2016, justo acabando una sesión de recién nacido con Víctor en pleno centro de Sevilla empecé a notar las primeras contracciones. Las contracciones iban y venían, no eran nada regulares en tiempo ni en intensidad pero ya sabíamos que la llegada de nuestro bebé iba a ser en cualquier momento, ya tenía desde hacía días la mitad el cuello del útero borrado así que para confirmar que todo estaba bien nos acercamos al hospital. Falsa alarma, de momento no estaba de parto, así que para casa. Pude dormir perfectamente toda la noche salvo en algunos momentos que me venían unas fuertes contracciones, me levantaba y me relajaba en la pelota de pilates. Las contracciones no paraban pero no eran suficientes como para volver al hospital. Cada vez que notaba que me venía una contracción le decía a Víctor, “otra” y el con los ojos abiertos me decía “¿otra?”, nos pasamos más de la mitad el día 5 así, yo gritando otra y Víctor anotándola con el cronómetro. Después de comer las contracciones empezaron a ser más fuertes y más seguidas, la cada de Víctor cada vez que anotaba la contracción y veía que los tiempos eran más cercanos y regulares era de mayor felicidad, eran las 6 de la tarde y ya llevábamos casi 2 horas con contracciones de parto, así que ya era hora de prepararnos para irnos al hospital de nuevo. Nuestro bebé ya estaba en camino. En este momento llamamos a nuestro amigo Gabriel Navas, él estaría con nosotros documentando todo lo que viviríamos.

Esta foto es justo en una contracción mientras nos preparábamos.

Y salimos por última vez de casa siendo dos, a partir de ese momento nuestras vidas siempre estarían pendientes de otra personita.

Mi parto fue muy rápido, desde que llegamos al hospital hasta que pudimos besar a Erin por primera vez sólo pasaron 4h. Cuando llegamos al hospital de Fátima a las 7:30 h y nos confirmaron que estaba de parto avisamos a nuestros padres para decirles que iban a ser por primera vez abuelos. Como todo fue tan rápido, a los míos que viven en Barcelona no les dio tiempo a llegar para conocer a Erin justo al nacer, pero fueron los primeros en verla despertar en su primer día de vida.

Llegué dilatada de 4 cm y con contracciones fuertes pero quise esperar a ponerme la epidural, no quería que se me hiciera el parto eterno. Y sí, yo no me planteé parir sin epidural aunque quizás en el segundo me lo plantee. Casi 1 hora después de la llegada ya estaba dilatada de 6 cm y con contracciones muy fuertes así que pedí la epidural. Gabriel en todo momento estuvo con nosotros, hubieron muchos momentos de risa pero la verdad es que la mayor parte del tiempo ni lo recuerdo. No lo recuerdo tan cerca nuestro a pesar de estar con un 35 mm, no lo recuerdo moverse a nuestro alrededor ni el sonido de los disparos. Y os puedo asegurar que siendo fotógrafa es inevitable controlar a alguien que te esta haciendo fotos, pero en la mayoría de las 4h que estuvimos en paritario pasó inadvertido para mis sentidos.

A poco más de las 10 de las noche llegó mi ginecólogo Jorge Lecompte, director de ginecología de la Clínica de Fátima en Sevilla, un gran profesional y muy buena persona. Todo estaba listo, en breve conoceríamos a Erin. Sólo deseaba que todo fuera bien.  Jorge se colocó una cámara GoPro en la cabeza que gravaría todo el parto desde su punto de vista, puede parecer una fricada pero esas imágenes, que nos guardamos para nosotros, son realmente impresionantes. La idea de colocarse la cámara nos la dio él mismo, cuando en la primera visita en la que nos conocimos nos comentó que lo había hecho en una ocasión. Así que no quisimos perder la oportunidad de tener en video y desde esa perspectiva el nacimiento de nuestra hija.

Mi parto fue muy rápido, no recuerdo cuantos empujones tuve que dar, sólo recuerdo que no paraban de hacerme reír y perdía la fuerza para empujar. Jorge siempre que nos volvemos a ver me dice que soy una chica feliz, que pocas veces ha asistido un parto en el que la mamá no dejara de reír.

A las 10:39h de la noche del día 5 de mayo del 2016, 9 días antes de la fecha prevista de parto, escuchamos llorar por primera vez a nuestro bebé, ella sacó el bracito antes de tiempo y me desgarré un poco, 7 puntos internos fueron las marcas que me quedaron del parto. Tuve un post parto muy bueno. Erin enseguida se agarró al pecho aunque los dos primeros días nos preocupaba porque no comía y sólo dormía.  9 meses después de su llegada es un bebé de 10 Kg con ricitos de oro y una sonrisa que nos muestra sus 4 dientecitos.

Desde el día que la besamos por primera vez  y aunque sea una frase típica, somos inmensamente felices de tenerla con nosotros. ”

Son varias las futuras mamás que nos escriben porque les gustaría que fotografiáramos su parto, son varias las condiciones que se tienen que dar para que podamos hacerlo a pesar de tener en cuenta que un parto es totalmente impredecible. Son un poco largas de explicar y detallar, otro día os las cuento. Pero si queréis podéis ver estos nacimientos que hemos fotografiado, tenemos alguno más que más delante os enseñaremos y también tenemos otros previstos de fotografiar en unos meses.

 

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